Alineaciones:
Rojiblancos: Salas, Andrés Molina, Terrón, Manzano II, Emilio Esteban, Pixhas, Cándido, Cervilla, Muros, Alcántara, Valdivieso, Roldán y Manzano I.
Amarillos: Choty, Paco "Panadero", Lupión, Pedro Molina, Rocamora, Juan "Lila", Sánchez Rubio "Antoñito", Felipe, Pascal, Serrano, Aguilera, Paco "Berenjeno" y Cachi.
Goles:
Alcántara (2), Muros, Cervilla y PM en propia meta.
Juan "Lila" (3), Felipe, Serrano y Pedro Molina.
CALIDAD Y ENTREGA EN EL INICIO DE LA TEMPORADA.
El primer encuentro de la temporada arroja unos saldos excelentes. En el capítulo de los goles, se consiguieron once; en el capítulo del juego, se lograron jugadas de una depurada técnica y belleza; en el de la incertidumbre, baste decir que Juan Salas se resistía a pitar el final del partido y hasta el minuto 89 no subió al marcador el gol que deshizo el empate; y en el capítulo de la deportividad, sobresaliente. Si esta fuera la tónica general de toda la temporada cualquier equipo firmaría sin pensárselo dos veces.
Partido de una rivalidad absoluta y si no finalizó en tablas fue gracias a una genialidad de Pedro Molina. Transcurría el minuto 88 cuando este lateral derecho subió la banda desde su demarcación, llegó a la frontera del área, lo traspasó y, cuando todos esperábamos el pase de la muerte, dispara apenas sin ángulo y el balón entra pegado a la cepa del poste.
A destacar otro gol amarillo. Una vaselina de Juan "Lila" a bastante distancia de la portería. Este gol fue el complemento perfecto para una actuación genial de este centrocampista, que en esta ocasión jugó más adelantado de lo habitual.
Antoñito, Pascal, Felipe, Aguilera, Serrano… Todos se entregaron con fe en la victoria e hicieron del centro del campo un espectáculo para el recreo de la afición.
Los rojiblancos no supieron aprovechar del todo la velocidad de Muros y Alcántara. En algunos momentos del partido traspasaban las líneas defensivas amarillas con demasiada facilidad. Cándido y Pixhas trataron de fraguar las jugadas desde el centro del campo pero no supieron comunicarse con aquéllos con la frecuencia que debieron. En mi opinión cometieron el error de siempre: la individualidad sobre el juego en equipo. Aunque en ciertas fases del partido hilvanaron unas buenas jugadas en las que el balón circuló por todos los componentes rojiblancos con gran sentido.
Se puede resumir que desde la actuación del árbitro hasta los 90 minutos y pico del partido - sin quitar ni un minuto - el encuentro ha sido sorprendente. Pues que no decaiga.
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